Buscar este blog

MÁS DE CIEN MILLAS




Caminaste más de cien millas y no regresaste
a las orillas del mar que cruzaste
y de rodillas luego suplicaste, suplicaste escapar.
Me encontraste un día escarbando en la arena y viste
que yo esa un pobre pirata triste
y lo que hiciste fue ceder tu mano para luego marchar.


Tú desenterraste al prisionero de aquella playa
yo y mi alma fracasamos y mi barco naufragó.
Yo fui el responsable y el culpable de aquella batalla
y después de casi un siglo tu mano me rescató.

Me humillaste cuando dijiste que yo era un desastre.
Cuando te fuiste a mi me demostraste
que eras cobarde y nunca lo aceptaste y no lo aceptarás.
Descansabas mientras escribía lo que tú pensabas
y me reía de lo que soñabas,
te lo decía y no me escuchabas y me hiciste callar.


Tú desenterraste...

Tú quizás, preferirías no haberme encontrado
Yo jamás, pensé que te habías equivocado.